Ubicada hacia el Sur Oeste de Izalco, en el centenario barrio que lleva su nombre, la Cofradía dedicada a los Santos Mártires San Sebastián y San Fabián, data de muchísimo tiempo atrás, presuntamente hacia finales del siglo XVI. Dato constatado por la descripción que se hace en "El Rostro del Sincretismo", Leiva Cea, donde se detalla su aparición en uno de los grabados que posee la todavía desaparecida Santa Cruz de Mayo, obra de plata repujada hacia 1570, donde se infiere que en Ella aparecen precisamente, las principales y primeras devociones del pueblo, ocupando San Sebastián un lugar -en el pie-, en dicha joya.

Esta pieza fue robada de su Cofradía un 27 de septiembre de 1973. Por todo ello, es lógico pensar que esta fue una de las primeras Mesas Altares instituidas en Izalco, debido a la gran importancia que tienen estos personajes, -primordialmente San Sebastián considerado "Abogado Contra Pestes"-, en la religiosidad española desde el siglo XVI, por lo que raramente, no encontramos barrios que llevan su nombre, por todo lo largo y ancho del país; sin dejar de lado que ya para ese tiempo y como producto del contacto racial, ya en nuestras tierras se enfrentaban grandes pestes, era importante contar con un Abogado que protegiera contra éstas.

"San Sebastián es el Abogado contra las pestes", nos aseguraba Don Carlos Díaz (+), quien fuera Mayordomo de esta Mesa Altar, la que anexa además a San Marcelino y San Marcos, respectivamente. Complementan la Cofradía, las respectivas insignias y el Crucificado con el que se hace representar en la Procesión de los Cristos, cada Jueves Santo. Debido a su largo existir como una de las Cofradías más importantes, San Sebastián posee mucha historia y tradición en Izalco; fue a la primer imagen que finalizando el ciclo navideño, se le erigió un "Trono", a mediados de los años setenta del siglo pasado, ideado éste por Don Joaquín Méndez.

Agregaba que los señores Alfredo Telule, Bernardo Siguachi, Rolando Morales, Joaquín Méndez, Ricardo Najo y Pedro Santos Pasasin Fraile, han sido sus predecesores como Mayordomos de esta Mesa Altar. Todavía hoy, durante la primera semana de enero, la insignia portada por devotos allegados a esta Mesa Altar, sale a demandar las limosnas que sirvirán de ayuda para sufragar algunos gastos de la fiesta, que prácticamente se celebra desde el 19 hasta el 21 del mismo mes.

Días antes de la fiesta, llegada la noche, entusiastas de la Cofradía recorren algunos barrios del pueblo, igualmente demandando limosnas; para el caso, se hacen acompañar de música de marimba de arco y guitarra; con ellos, varios personajes disfrazados de distintos personajes, bailan las melodías al visitar los hogares siendo el deleite del público.

Previa fiesta, se tiran los tradicionales “Atributos”; el Trono se construye el 5 de Enero y llegado el 10, comienzan a llegar las “Entradas” a la Cofradía. El 19, día de las vísperas, se reparten tamales, café, chocolate, pan de tusa o bollo y chicha a los visitantes de San Sebastián. También la Cofradía acostumbra ofrecer un almuerzo, cuyo menú es variable. Previa fiesta, se tiran los tradicionales “Atributos”; el Trono se construye el 5 de Enero y llegado el 10, comienzan a llegar las “Entradas” a la Cofradía. El 19, día de las vísperas, se reparten tamales, café, chocolate, pan de tusa o bollo y chicha a los visitantes de San Sebastián. También la Cofradía acostumbra ofrecer un almuerzo, cuyo menú es variable.

El día titular de la celebración, 20 de enero, en horas de la mañana las efigies de San Sebastián y San Fabián, son conducidas a presenciar la Misa Oficial dedicada a Ellos y luego son procesionados por algunas calles del pueblo, especialmente las de su barrio, que debemos decir, es el único que ocupa la parte Norte y Sur de Izalco. Por la tarde, se hace el rezo "de rigor" y por la noche, se procede a llevar las piezas del Trono, hasta el lugar donde tracionalmente es erigido, para su respectivo ensamblaje.

Durante todo el día, el pueblo visita la Cofradía, para degustar el pan con café o chocolate de rigor, los tamales y el almuerzo que se ofrece a todo aquél que visita a las Sagradas Efigies; al comenzar la noche, San Sebastián vuelve a salir a las calles del Izalco Piadoso en alegre procesión, impartiendo bendiciones, cuya finalización es su Trono, a cuyo alrededor, ya los lugareños esperan prestos, para iniciar la fiesta, amenizada por música y mucha pólvora, sin faltar las ya clásicas "poncheras" y los nuégados con los que Izalco, ha de despedir este ciclo de festividades.

Al siguiente día, de nuevo ha de procesionarse al Santo, a la misma hora, pero esta vez acompañado de San Fabián; ambas efigies devocionales han de ser entronizadas, ante la expectación de todos que rinden culto a estos singulares "Santos Mártires", quienes a estas alturas gozan de mucho arraigo en la devoción popular de mi pueblo.